Iba a ser una novela a dos voces. Uno de los personajes apenas iba a existir durante quince d铆as de un verano de la protagonista.

A煤n conservo aquella historia. Le cambi茅 los nombres, empec茅 a imaginar un trauma que pudiera mover la trama y, de repente, todo empez贸 a fluir solo.

Estaba pasando un mal momento. Necesitaba apagar la cabeza. Y cuando la ansiedad apretaba, escribir hac铆a que, al menos durante un rato, dejase de pensar en ella.

El pr贸logo y el primer cap铆tulo fueron mi obsesi贸n. Los reescrib铆 una y otra vez.

Pens茅 que ser铆a una historia m谩s. Una que escribir铆a para pasar un bache y guardar铆a en un caj贸n.

Pero al terminarla pens茅 algo muy sencillo: si alg煤n d铆a una sola persona encontrase algo en estas p谩ginas que le sirviese de ayuda, entonces habr铆a merecido la pena compartirla.

Despu茅s la dej茅 reposar tres a帽os. Quit茅 partes que ya no necesitaba estar ah铆. La pul铆. La reescrib铆. La trabaj茅 m谩s que cualquier otra cosa que haya escrito.

No s茅 si es su mejor versi贸n.

Pero s铆 s茅 que es la versi贸n que necesitaba cerrar. 馃枻馃


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