Queda una semana para que mi libro vea la luz y todavía no me lo creo.

No estoy leyendo, no descanso, no pienso en otra cosa. Solo en el momento en que Amazon bloquee los cambios y esta primera edición se quede quieta, tal y como es, frente al mundo.

Y sí… me tiembla todo por dentro. Un miedo de cojones. Pero también esa sensación rara de estar a punto de cruzar algo que no tiene vuelta atrás.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *